sábado, 6 de junio de 2015

Vista cultural a Ayamonte

El día cinco de junio la Asociación efectuó una excursión a Ayamonte para visitar el precioso pueblo marinero y el molino mareal "El Pintado". Allí estuvimos acompañados por el arquitecto restaurador del molino, que anteriormente nos había dado una charla sobre molinos mareales, con especial atención al de Ayamonte, que ofrecio una completa explicación del mismo. Se hizo también un recorrido por distintos edificios de la ciudad, como la Casa Grande, la Iglesia del Salvador y las Angustias y finalmente a la Torre Almenara recientemente restaurada en Isla Canela. El bonito día se cerró con una comida en un restaurante de la localidad.

 





lunes, 18 de mayo de 2015

Museo tartésico en el Banco de España


La Asociación Amigos del Museo Onubense (AMO) sale a la calle para pedir de nuevo el apoyo de los onubenses en el Dia Internacional de los Museos, instalándo tres mesas de recogidas de firmas, Casa Colón, Placeta y en la calle Tres de Agosto, junto al Banco de España, para reivindicar que este antiguo edificio, con más de diez años sin uso alguno, se convierta en un museo arqueológico en el que tenga cabida nuestros antepasados tartésico, con piezas originales tan espléndidas como los exhumados en la necrópolis de La Joya, Méndez Núñez, Cabezo de San Pedro, calle del Puerto, calle Concepción, etc...,piezas arqueológicas de Huelva que merecen por su extraordinario valor histórico, un museo con identidad propia que permita su apreciación presente y en un dilatado futuro, dado el interés de los hallazgos, que ha trascendidos la esfera local y nacional para ser objeto de continuas referencias en incontables publicaciones internacionales.

 
Las dificultades del Museo de Huelva en cuanto a capacidad expositiva, (la sala de arqueología existente es inferior a 300 metros cuadrados), han hecho pensar en la idoneidad del antiguo edificio del Banco de España, que por su arquitectura, capacidad y ubicación como centro neurálgico cultural y turístico, vendría a cubrir la carencia de espacios museísticos de la ciudad y supondría un importante incentivo para el turismo cultural que Huelva merece y necesita.

 
Estas son las razones por la que solicitamos la firma de adhesión a los Onubenses, obrando ya en nuestro poder un gran número de las mismas derivadas  de diversas instituciones locales, provinciales, nacionales e internacionales.

 
Han sido miles de onubenses los que, siendo conscientes de las deficiencias museísticas que Huelva tiene para albergar su rico, importante e intenso patrimonio histórico,  se han acercado a las mesas instaladas para dejar su firma y testimonio de apoyo a la iniciativa de la Asociación de Amigos del Museo Onubense, dejando evidencias claras de que Huelva pide y clama por el marco expositivo que merece.







 

martes, 12 de mayo de 2015




Manifiesto:
 
Las instituciones culturales, centros docentes, asociaciones y ciudadanos firmantes, en atención a un legado histórico que tenemos la obligación de conservar, difundir y transmitir a generaciones futuras, convienen en exponer a las autoridades competentes las siguientes consideraciones.
 
Las investigaciones arqueológicas en Huelva han aportado una abundante documentación material con hallazgos tan destacados como el depósito de bronces del estuario del Tinto-Odiel, los magníficos ajuares de la Necrópolis de La Joya, los registros de escritura y de cerámicas griegas y fenicias más antiguas del Mediterráneo Centro-Occidental y miles de cerámicas griegas con representación de los más destacados pintores de figuras negras de Grecia. Hacia la misma época, siglos X-VI a.C., han podido constatarse actividades tan significativas como una triple metalurgia de plata, hierro y cobre, talleres de marfil, sistemas planificados de cultivos de vid y una serie de relaciones comerciales de medio y largo alcance con Oriente Próximo, Chipre, Grecia, Cartago, Etruria, islas del Mediterráneo Central, Portugal y fachada atlántica africana.
La repercusión de estos importantes hallazgos, con implicaciones en temas tan discutidos y recurrentes como Tartesos y Tarsis de las fuentes escritas, se encuentra acreditada por numerosas referencias en las más prestigiosas revistas especializadas españolas y extranjeras. Los problemas surgen a la hora de disponer de un marco expositivo adecuado que el Museo de Huelva, falto de espacio y debiendo atender a un ámbito más amplio que el arqueológico, en absoluto satisface.
Como consecuencia, un sinfín de piezas que merecen estar a la vista se almacena en sus depósitos. Por fortuna, ha quedado libre de uso un inmueble que responde perfectamente a la necesidad expuesta mediante su conversión en un Museo Tartésico.
El antiguo Banco de España en la Plaza de Las Monjas es un edificio neoclásico ideal para exhibir dignamente la documentación material referida. Los ejemplos de conversión en museos arqueológicos de edificios similares son incontables y gozan de una enorme tradición y prestigio. En el presente caso, a la conformidad de diseño arquitectónico se une la circunstancia no menos favorable de su ubicación en el centro de la ciudad. Esta localización facilita las visitas y, al coincidir con la antigua ciudad protohistórica, permite su integración junto a hitos como el muro fenicio de San Pedro o, en un futuro, a espacios arqueológicos colindantes que todavía pueden recuperarse, como la denominada “Plaza Arqueológica” o la citada Plaza de Las Monjas. Desde otra perspectiva, es evidente la destacada proyección cultural, educativa, social y turística que la propuesta conlleva, por lo que sería muy lamentable perder esta oportunidad irrepetible destinando el edificio a otros usos.

Asociación Amigos del Museo Onubense A.M.O.

lunes, 11 de mayo de 2015

Necesidades de respuesta museística a los hallazgos tartésicos de Huelva (siglos X-VI a,C)


Durante el período orientalizante, que en Huelva comienza en la segunda mitad del siglo X a.C. y finaliza, como en otros lugares de la fachada atlántica y el Mediterráneo Centro-Occidental, en la segunda mitad del siglo VI a.C., la ciudad llegó a alcanzar la extraordinaria amplitud en esa época de más de 20 hectáreas “casa a casa”, con zonas periféricas de ocupación más expandida. Para exponer los hallazgos más relevantes correspondientes a dicho período, a los que sumar los que constantemente se siguen produciendo, el actual museo provincial, con sus depósitos saturados, resulta a todas luces insuficiente.
 
 
En el inicio del período se sitúa el famoso depósito de bronces recuperado en 1923 por dragado del río Odiel, que ha sido fechado, preferentemente, en el siglo X a.C. –a fines de la Edad del Bronce o inicios del Hierro según autores-. Sus más de 400 objetos, armas en su mayoría, conforman el más importante hallazgo de estas características en su época. Aunque transferido al Museo Arqueológico Nacional, Huelva conserva un número importante de piezas de gran calidad que merecen un espacio explicativo de cierta amplitud, interesando los avatares del descubrimiento y su significado histórico.  
 
 
El segundo hito digno de atención lo representan los riquísimos ajuares de la Necrópolis de La Joya, de fines del siglo VIII a.C. y gran parte del VII a.C. Para establecer paralelos a este extraordinario conjunto funerario, máxima expresión artística de la protohistoria peninsular, deberemos desplazarnos a ámbitos etruscos y chipriotas contemporáneos sujetos a las mismas influencias artísticas. La exposición de estos ajuares, más que reducidas vitrinas estandarizadas, demanda espacios que permitan la recreación de, al menos, parte de las tumbas y una comprensión de la necrópolis. A esta consideración cabe añadir que en el actual Parque Moret existen grandes estructuras tumulares, cuya no conservación supondría un verdadero acto de barbarie contra el patrimonio impropio en nuestros días (además de un delito de acuerdo con la legislación vigente). No desearíamos contemplar desde la impotencia, como por desgracia ha acontecido en gran parte de la ciudad protohistórica, la pérdida de dichas estructuras, para las que, de nuevo, habrá que prever la disposición de áreas expositivas de las que carece el actual museo.
 
 
Un tercer hito lo determina la irrupción directa y masiva del comercio griego arcaico entre fines del siglo VII a.C. y segunda mitad del VI a.C. A las numerosas cerámicas griegas, cuya cuantía será más adelante estimada, se unen inscripciones tan significativas como las dedicatorias a las divinidades Nike (La Victoria), Hestia (diosa del fuego del hogar) y al afamado Heracles. Todo ello, obviamente, en estrecha relación con lo que las fuentes escritas nos transmiten sobre Tartessos, al que prestarían detallada atención historiadores tan relevantes como Heródoto o Éforo, geógrafos como Hecateo de Mileto o Herodoro, o poetas como Estesícoro o Anacreonte. Las referencias geográficas que algunos de estos escritores informan, junto a las del poema “Ora Maritima”, nos sitúan en el litoral onubense.
 
 
Las cerámicas ocupan un lugar principal en los museos arqueológicos por la profusa información histórica, comercial, identitaria y de todo tipo que aportan. De las actuaciones efectuadas en los últimos decenios en el casco histórico de Huelva pueden extraerse consideraciones, con carácter provisional, del número de vasos cerámicos exhumados de tradición local, fenicia, griega y otras procedencias.
 
 
Los niveles profundos subfreáticos de los solares Concepción 3 y Calle Méndez Núñez 7-13 / Plaza de Las Monjas 12 han proporcionado varios miles de cerámicas de tradición local y otras tantas de tradición fenicia anteriores a la segunda mitad del siglo VIII a.C., junto a un conjunto de vasos de otros lugares mediterráneos (Chipre, Grecia, Lacio, Cerdeña). Entre las fenicias se cuentan las más antiguas del Occidente mediterráneo y atlántico, hecho de enorme trascendencia en la comprensión del fenómeno de la expansión fenicia occidental. Con todo, estos hallazgos no suponen sino un botón de muestra cuando se habilite un plan serio de excavación que alcance los niveles profundos subfreáticos en determinados espacios públicos, entre los que cabe mencionar la proyectada Plaza Arqueológica o la citada Plaza de Las Monjas, un arbitrio que se ha plasmado en lugares como la Plaza de La Encarnación de Sevilla –con tan buenos resultados para el patrimonio- o en el Teatro Cómico de Cádiz en fase de puesta en valor, por citar dos ejemplos próximos entre los miles de proyectos de recuperación patrimonial consecutiva a intervenciones arqueológicas en espacios urbanos. Coetáneas a estas primeras cerámicas es el muro fenicio del Cabezo de San Pedro, erigido mediante sillares de calcarenita y mampuestos de pizarra.
 
 
Para las cerámicas fenicias y de tradición local más tardías depositadas en el museo provincial, una estimación aproximada no debe estar por debajo de los 150.000 ejemplares, cifra que, en cualquier caso, no representa sino una discreta muestra de los millones de vasos de esas filiaciones que pueden corresponder a un hábitat de la extensión señalada.
 
 
Especial relevancia histórica y museística adquieren las cerámicas griegas arcaicas. Sólo uno de los cinco cortes de la excavación dirigida por el Dr. Osuna en la Calle Méndez Núñez reportó medio millar de ejemplares y una reciente excavación en Calle Concepción 3 –un solar cuatro veces menor-, más de un millar. Considerando las procedentes de otros solares y las recuperadas fuera de contexto, en su inmensa mayoría inéditas, hablar de 20.000 ó 25.000 cerámicas griegas arcaicas no nos alejaría de la realidad. Si ahora consideramos la extensión total de las áreas investigadas, es claro que a Huelva llegaron varios cientos de miles de vasos griegos arcaicos. Entre los exhumados contamos con representaciones de numerosos talleres (Atenas, Corinto, Laconia, diversos lugares de Grecia del Este como Quíos, Samos, Mileto, etc.), incluyendo piezas de lujo de reconocidos pintores –caso de Clitias- o atribuidas a los círculos del Pintor de la Gorgona y Sófilos, Pintor de Naucratis, Amasis y Pintor de Boreads, así como vasos de comastas y de los Pequeños Maestros.
 
 
Como ha sido reseñado en otros informes, el interés por los hallazgos de Huelva ha trascendido la esfera local y nacional para ser objeto de continuas referencias en incontables publicaciones internacionales. La respuesta es clara: proporcionémosles el marco expositivo que merecen.
 

 

sábado, 14 de febrero de 2015

Excursión Aracena (Huelva)

El día 12 de febrero A.M.O. realizó una excursión a Aracena (Huelva) con motivo del Centenario de La Gruta de Las Maravillas. Además de la visita a la Gruta se realizó un recorrido turístico en tren neumático por la Villa, visitando el Museo del Jamón y la Iglesia de Nuestra Señora del Mayor Dolor.
Un día sumamente agradable y divertido que se cerró con un almuerzo de convivencia.

 
 

martes, 2 de diciembre de 2014

Exposición del VI Certamen de Fotografía A.M.O.

La Asociación Amigos del Museo Onubense, inaugura hoy en el Museo de Huelva, la exposición de las obras presentadas a su VI Certamen de Fotografía A.M.O. "Fotografía y Patrimonio", dedicada a los bienes culturales, ambientales e industriales de Huelva y provincia.

Se podrá visitar en el horario del Museo del 2 a 8 de diciembre 2014.

 El acto de inauguración ha estado presidido por Dña. Rosario León Marín, jefa del Servicio de Instituciones y Programas Culturales de la Delegación Territorial de Educación, Cultura y Deporte de Huelva, por D. Pablo Guisande Santamaría director del Museo y Dña. Blanca Romay García presidenta de la Asociación.

La participación al certamen ha sido alta y las obras presentadas de buena calidad, todas enmarcadas dentro del objetivo propio del certamen, siendo éste el de enseñar, divulgar y difundir los bienes culturales  histórico - artístico de Huelva y provincia a través de la fotografía, fomentando la participación ciudadana en el mundo cultural y propiciando así el desarrollo de la creación artística.

Los premios, previas deliberaciones y votaciones de los miembros del jurado han recaído en:
D.José Antonio Grueso Perogil, natural de Córdoba, como primer ganador y su obra "Museo en blanco y negro"
Dña. Sandra Carrasquilla Ortiz, natural de Gibraleón Huelva,como segundo ganador, y su obra "Los Cabriles"
Dña. María Jesús Alcántara Jiménez, natural de Córdoba, como tercer ganador y su obra "La taberna".

Agradecimientos:
A la Caixa por el patrocinio del VI Certamen de Fotografía, A.M.O.
A Dña, Rocío Pizarro Carrasco directora de Área de Negocios de la Caixa en Huelva.
La colaboración de la Delegación Territorial de Educación, Cultura y Deporte de Huelva, a
Dña. Rosario León Marín, jefa del Servicio de Instituciones y Programas Culturales
La colaboración del Museo de Huelva, a su director D.Pablo Guisande Santamaría.
La colaboración prestada por los miembros del jurado: D. Julio Segura Carmona, D. Javier Rodriguez "Rodri", D. Manuel Vázquez Dominguez, D. César Alberto Campo Bayo.
 







 
 










 





Fallo del jurado del VI Certamen de Fotografía A.M.O.

En la sede de la Asociación de Amigos del Museo Onubense, siendo las 14,00 horas del día uno de diciembre de dos mil catorce , se reúne el Jurado Calificador del VI Certamen de Fotografía A.M.O., formado por las siguientes personas:  
ASISTENTES:
Presidente : D. Pablo Guisande Santamaría, director del Museo de Huelva
Secretaria: Dña. Blanca Romay García, presidenta Asociación Amigos  del Museo Onubense
Vocales: D. Julio Segura Carmona, fotógrafo de naturaleza, autor del libro "Riotinto, viaje a Marte"
D. Javier Rodriguez "Rodri", fotógrafo profesional. D. Manuel Vázquez Dominguez, artista plástico
D. César Alberto Campo Bayo, departamento fotografía de A.M.O.

Previas deliberaciones y votaciones, por unanimidad, acuerdan lo siguiente: 

FALLO:

1º Ganador:  José Antonio Grueso Perogil  (Córdoba)
Título obra:   "Museo en blanco y negro"  

2º Ganador:  Sandra Carrasquilla Ortiz  (Gibraleón - Huelva) 
Título obra:  "Los Cabriles"

3º Ganador:  María Jesús Alcántara Jimenez  (Córdoba)
Título obra:  "La Taberna"

Damos la enhorabuena a los ganadores y agradecemos la colaboración a todos los participantes, animándoles a formar parte del próximo certamen.


1º Ganador  

2º Ganador

3º Ganador

lunes, 17 de noviembre de 2014

Los Amigos del Museo Onubense en el Museo Metropólitan

 A.M.O., la Asociación de Amigos del Museo Onubense ha efectuado del 10 al 16 de noviembre, con un grupo de socios, un interesante viaje a Nueva York haciendo un seguimiento de las dos magníficas jarras tartéssicas, piezas de nuestra Necrópolis de La Joya,  solicitadas por el Museo Metropólitan de dicha ciudad y cedidas por nuestro Museo de Huelva para la exposición “De Asiria a Iberia” en el citado Museo. La exposición ha sido un lujo en todas sus piezas a lo que hay que añadir los momentos tan emotivos al ver la importancia y valoración dados a nuestro histórico pasado, a veces tan poco considerados en nuestro propio entorno. Fueron pocos días pero exhaustivos para ver cuanto más mejor. En nuestra retina han venido volando las imágenes arquitectónicas de hoy con las mejores muestras de nuestro pasado. Gracias Metropólitan. 


A.M.O. junto a las jarras tartéssicas. (Necrópolis de La Joya)
Entrada al Museo Metropólitan
 
Vista desde el Rockefeller Center 

Panorámica nocturna



viernes, 1 de agosto de 2014

VI Certamen de Fotografía A.M.O.




La Asociación de Amigos del Museo Onubense A.M.O. convoca su VI Certamen de Fotografía A.M.O., agradeciendo el apoyo específico brindado por La Caixa en el patrocinio de este certamen y la colaboración de la Delegación Territorial en Huelva de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía y al  Museo de Huelva.
 
La convocatoria permanecerá abierta desde el 01 de agosto hasta el 30 de noviembre de 2014, debiéndose entregar los trabajos personalmente en el Museo de Huelva, a la atención de la Asociación, ó por correo postal a la siguiente dirección:
Asociación Amigos del Museo Onubense, A.M.O.,      Alameda Sundheim, 13, 21003.Huelva.
 
Este certamen en su sexta edición se consolida como una actividad propia de nuestra Asociación de Amigos del Museo Onubense, siendo su protagonista los bienes culturales de Huelva y provincia visto a través del objetivo de una cámara y la creatividad del artista.
Tiene como objetivo enseñar, divulgar y difundir los bienes culturales  histórico - artístico de Huelva y provincia a través de la fotografía, fomentando la participación ciudadana en el mundo cultural, propiciando así el desarrollo de la creación artística.
El ámbito territorial de este proyecto abarca Huelva y su provincia.
 
 
 
 
 
BASES:
1. Participantes. Podrán tomar parte en el certamen todos los fotógrafos profesionales o aficionados residentes en España que cumplan las presentes bases, sin límite de edad.
2. Cada autor podrá presentar hasta un máximo de 3 fotografías, siempre que sean originales, inéditas y no premiadas en otros concursos.
3. Las fotografías estarán vinculadas a los bienes culturales Histórico Artístico, Industrial y Natural de nuestra provincia.
4. Se admitirá cualquier técnica tanto en color como en blanco y en negro.
5. El tamaño de las fotografías será de 20x30 cm.
6. Las fotografías se presentarán en un sobre cerrado consignando en él “VI Certamen de Fotografía A.M.O”. y que debe contener:
Las fotografías con un seudónimo escrito en una etiqueta adhesiva en su parte posterior que identifique al autor, título de la obra y técnica utilizada.
Un sobre cerrado y en su interior se registrará el seudónimo y los datos personales del concursante: nombre, apellidos, DNI, edad, domicilio, teléfono, correo electrónico y un breve comentario de las obras presentadas: lugar de realización, detalles de interés, etc., así mismo una autorización expresa con la cesión de los derechos a favor de la Asociación de Amigos del Museo Onubense, A.M.O. y a quien ella designe para la exhibición y publicación.
7. Los envíos serán por cuenta de los concursantes que cubrirán todos los gastos.
A.M.O. pondrá el máximo celo en el cuidado de las obras recibidas, pero declina toda responsabilidad por extravíos, daños, robos o cualquier otro acto ajeno a su voluntad que se pueda producir durante su transporte, recepción, devolución, depósito o exhibición. Los seguros que quieran efectuarse serán por cuenta del participante.
8. La convocatoria permanecerá abierta desde la publicación de estas bases hasta el 30 de noviembre de 2014, debiéndose entregar los trabajos, personalmente en el Museo de Huelva, a la atención de la Asociación, ó por correo postal a la siguiente dirección: Asociación Amigos del Museo Onubense, (Museo de Huelva), Alameda Sundheim, 13, 21003.Huelva.
9. El jurado será designado por A.M.O. y su número será impar, pudiendo declarar desierto alguno de los premios. Su fallo será inapelable y se hará público durante la 1ª semana de diciembre de 2014.
10. Los premios del Certamen se concederán a aquellos trabajos que expresen mayor calidad fotográfica y originalidad. Se otorgarán los siguientes premios:
1º Premio: Tablet  Samsung Galaxy Tab4 10.1” WIFI, o similar
2º Premio: Bono-hotel para un fin de semana y dos personas.
3º Premio: Lote de libros sobre patrimonio de Huelva.
Además se expondrán en una sala del Museo todas las obras premiadas y al menos una de cada participante, dándose difusión de las mismas.
11. La Asociación Amigos del Museo Onubense A.M.O.  se reserva, citando siempre al autor, los derechos de las fotografías premiadas y las declaradas finalistas, incluidos los de reproducción, edición y exhibición, siempre sin animo de lucro, con fines promociónales y artísticos, atendiéndose, en todo caso, a lo que dispone la ley de la Propiedad Intelectual.
12. Los trabajos premiados quedarán en la sede de A.M.O. formando parte de su fondo documental cuyo uso será siempre de carácter cultural promocional y no lucrativo.
13. Los trabajos podrán ser retirados en la sede de A.M.O. en el plazo no superior a 3 meses, a contar desde la fecha de publicación del fallo del jurado. Una vez transcurrido este plazo y no habiendo sido retirados, A.M.O. tendrá total libertad para deshacerse de los mismos.
14. Todos los participantes, por el hecho de serlo, aceptan íntegramente las presentes bases, así como la resolución por la organización de cualquier problema no recogido en éstas.
15. A.M.O. y el jurado se reservan el derecho de adoptar cualesquiera iniciativas que, sin estar regulada en las presentes bases, contribuya al mayor éxito del Certamen sin que contra sus decisiones pueda formularse reclamación alguna.
En cumplimiento de lo dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal, la A.M.O. le informa que sus datos personales incluidos en el sobre que acompañe las fotografías serán incluidos para su tratamiento en un fichero automatizado y sólo serán utilizados en lo relacionado con este Certamen, destruyéndose en el plazo de seis meses.
 
Contacto en: amohuelva@gmail.com
Museo de Huelva,  Alameda Sundheim, 13, 21003 Huelva.
Tel. móvil: 673319111
 
 

miércoles, 28 de mayo de 2014

Presentación del libro de José Orihuela Guerrero: “La Reina del Mar II: Mediodía en Atlantis”



La Asociación de Amigos del Museo Onubense A.M.O. organiza la presentación del libro "La Reina del Mar II: Mediodía en Atlantis" de José Orihuela Guerreo, que tiene lugar en el Salón de Actos del Museo de Huelva el 27 de mayo de 2014.

José Orihuela Guerrero es Licenciado y Doctor en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Huelva, y Licenciado en Antropología Social y Cultural por la UNED. Pertenece al Cuerpo de Inspectores de Educación e imparte clase de Estructura Social, de Historia del Pensamiento Filosófico y de las Ideas Políticas, así como de Sociedad e Historia del Cine, en la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

Su producción ensayística incluye la publicación en la Editorial Círculo Rojo del ensayo de filosofía crítica titulado “El Humanismo Tecnológico. Una respuesta para Reactivar el Proyecto Emancipatorio más allá de la Postmodernidad” (2013), así como en la editorial Seleer del ensayo de antropología política titulado “Marco Antonio en Actium” (2013).

En 2011 vio la luz su primera novela, “El proyecto Salvación”, y en  2013  su libro de relatos cortos “Los Papeles del Lector”. En la actualidad realiza su segunda tesis doctoral con el título  “Atlantis: entre el Mito y la Realidad Histórica”. Y como correlato literario de dicha investigación científica apareció en el  año 2012 publicada por la editorial Entrelíneas la primera parte de su trilogía literaria sobre la Atlántida (“La Reina del Mar”) bajo el título  “Tierra de Atlantis I. Donde Nace el Sol”.

En 2014 se publica por Círculo Rojo, la segunda parte, “La Reina del Mar II: Mediodía en Atlantis”.

sábado, 5 de abril de 2014

Conferencia Alzheimer: Cuidando con Ternura

 

 

 

"Nuestra actitud, como familiar o cuidador, ante el universo del Alzheimer"

 
La conferencia sobre el Alzheimer “Cuidando con Ternura” de Juan Santiago Martín Duarte, organizada por nuestra Asociación de Amigos del Museo Onubense, A.M.O., dentro de su ciclo “Arte y Cultura como estímulo para personas discapacitadas”, tuvo lugar en el Salón de Actos del Museo de Huelva el día 04 de abril de 2014, contando con la participación de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Huelva (AFA) y la colaboración del Museo de Huelva.

Juan Santiago Martín Duarte, experto gerontólogo, y autor de publicaciones, como “Cuidando con Ternura, manual indispensables de cuidados y atenciones que requiere un enfermo de alzheimer, impartió su conferencia incidiendo en el alzheimer y la relación enfermo cuidador; la necesidad de formación de éste; el plan de cuidados del enfermo; el cuidador como segunda víctima; la prevención de la enfermedad del cuidador; las complicaciones y enfermedades recurrentes; el derecho a la información veraz de un enfermo con demencia; la conciencia de le enfermedad y la ignorancia o negación del enfermo y de la enfermedad así como el optimismo realista frente a la enfermedad.

Enfermero desde hace casi 30 años dedicados a cuidar enfermos aquejados de demencia, y conforme las nieves del tiempo han ido plateando sus sienes aprendiendo que cuidar, a cualquier persona pero sobre todo a quienes padecen deterioro cognitivo, es intentar ponerse en la situación de ese ser humano, que es como tú y como yo, en cada momento, pero que debido a la enfermedad neurodegenerativa que padece, su vida va a ir cambiando y hemos de estar preparados para ello.

Es tratarle de acuerdo con su realidad individual, conociéndole lo mejor que podamos y siempre con infinita dignidad y respeto, aún más en la etapa avanzada de la patología, cuando su dependencia se va haciendo mayor cada día que pasa.

Es cuidarle, quererle, y atenderle como al ser humano que ha sido, es y será hasta el último momento de su existencia, aunque no ya no sea capaz de conocerte, hablarte, o incluso de saber quien es.

Para mí, nos dice, cuidar a una persona que padece la inmisericorde enfermedad del Alzheimer, consiste en proporcionar al enfermo una mano que estreche la suya en la primera etapa de la enfermedad; es poner un poquito de nuestro corazón para cuidarla con infinita ternura en la segunda etapa, quizás la más dura por aquello de los trastornos de conducta; y es conseguir que sea nuestra mente su ya deteriorado cerebro, cuando en la tercera o última etapa, ya no es capaz de realizar las actividades que necesita, incluso las más básicas como tragar líquidos o incluso cambiar de postura, debido al inexorable avance del Alzheimer.

Hoy sabemos que el transcurrir de la enfermedad es muy variable de una persona a otra, lo mismo que la velocidad con que se presentan las distintas manifestaciones. Igualmente conocemos que en la inmensa mayoría de casos, la enfermedad hace su aparición a partir de los sesenta años, y sin embargo también existe Alzheimer “precoz”, encontrándonos cada vez más casos, cuya aparición es incluso mucho antes de esa edad, en la tercera, cuarta o quinta década de la vida.

Cumplir años es la circunstancia que más favorece la aparición de ese proceso, aunque el Alzheimer no forma parte del envejecimiento. Vejez y Alzheimer, son procesos totalmente distintos, porque envejecer es algo natural de todos los seres vivos, sin embargo sufrir Alzheimer es patológico, como el cáncer u otra enfermedad. Y por último, hemos de tener muy claro que la persona enferma, familiares (cuando los tiene) y cuidadores, son los tres pilares fundamentales e indisociables que hay que atender permanentemente, porque el enfermo necesita de un cuidado permanente, la familia de la orientación y el apoyo psicológico y social que precise, y por último el cuidador de alguien que vele por su salud. Y aquí la comunicación con el médico y las Asociaciones de enfermos son imprescindibles para lograr una mejor atención para todos.
 
En definitiva, cuidar a una persona con enfermedad de Alzheimer, es decir cada jornada: “Hoy es siempre todavía, y por eso quiero aprovechar y disfrutar de un día más junto a ella para prestarle mis mejores cuidados”. Todo esto unido a una relación abierta y confiada con el médico, psicólogo, enfermero, trabajador social y Asociaciones de Familiares. Los ángeles de hoy no llevan alas, sino un corazón que no les cabe en el pecho ya que se dedican a cuidar a quien más lo necesita, nos manifiesta Juan Santiago Martín Duarte.

 

sábado, 8 de marzo de 2014

Conferencia de Rosa Otero Béjar "Los Tholos de la Zarcita y el poblado amurallado del Cabezo de los Vientos" y visita guida al yacimiento arqueológico

El día 6 de marzo 2014 nuestra Asociación organizó la conferencia de Rosa Otero Béjar, técnico arqueóloga de la Delegación Territorial en Huelva de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, con el título “Los Tholos de la Zarcita y el poblado amurallado del Cabezo de los Vientos” . Ponencia que organiza nuestra Asociación de Amigos del Museo Onubense, A.M.O. dentro de su ciclo de conferencias “Conociendo nuestra provincia” y que tuvo lugar en el Salón de Actos del Museo de Huelva.

 Rosa Otero, describió la formación, en el IV-III a.d.C., de los paisajes agrarios por la intensificación de la explotación de las tierras para los cultivos agrícolas y el aprovechamiento ganadero . En este contexto estas sociedades crean una estrecha relación entre los poblados y las necrópolis megalíticas.

En el Andévalo occidental se forman los primeros pobladores y comunidades agrarias del Calcolítico. Se produce la apropiación de las tierras mediante la legitimación de los ancestros enterrados en las tumbas, caso del poblado fortificado del Cabezo de los Vientos y la necrópolis de La Zarcita. A través del estudio de sus ajuares y estructuras se enmarcaron estas construcciones funerarias dentro de la cultura de los tholos (sepulcros de falsa cúpula). Contaban con poblados fortificados y desarrollaban una economía en la que destacaba la metalurgia del cobre.

 Al día siguiente, posterior a la conferencia, se realiza una visita guiada al yacimiento arqueológico situado en la localidad de Santa Bárbara (Huelva), asistida por Rosa Otero, profundizando más en las explicaciones de dicho asentamiento.

 El poblado del cabezo de los Vientos se ubica en una colina dominante de las Cumbres de la Zarcita, donde predomina actualmente un extenso paisaje de encinas.

 Ocupa un emplazamiento estratégico, desde el que se controlaba visualmente los recursos explotados y espacios del entorno, las vías de comunicación, etc.

 Su localización estratégica facilitaría el dominio visual del territorio circundante y sus recursos, las rutas de acceso y su necrópolis, compuesta por cuatro sepulcros de falsa cúpula: Cabezo del Tesoro, Suerte del Bizco, Cabezo del Molino y Charco del Toro.

 El asentamiento se ocupa durante dos periodos diferenciados. En una primera fase, de finales del IV e inicios del III a.d.C, el lugar fue ocupado por una pequeña comunidad desprovista de fortificación. Las cabañas eran estructuras ovaladas, semi-excavadas en la pizarra, con paredes y techumbre de ramajes recubiertos de arcilla. En un momento indeterminado de la primera mitad del III milenio se produjo la reestructuración del poblado, construyéndose el recinto fortificado y la necrópolis megalítica. El poblado ocupa una superficie de 0,75 hectáreas, en el que destaca la presencia de un recinto amurallado de morfología ovalada, de 36 metros de longitud en el eje este-oeste y 26 metros de anchura en el eje norte-sur, con estructuras domesticas y viviendas al interior y exterior del mismo.. El recinto, presenta varios bastiones, tanto huecos como macizos, unidos por lienzos de muralla, y un acceso en el lateral suroeste. En las excavaciones realizadas, se localizaron dos bastiones huecos en la zona noroeste-oeste y un bastión macizo en el sector este, pudiendo tener en origen, dos más, uno en el ángulo noreste y otro en el lateral sur. Su construcción se adapta a la topografía del terreno, empleando un sistema mixto en el que se combinan los muros de mampostería de pizarra trabados con mortero de barro conjuntamente con el tapial. Originalmente los muros de los lienzos de muralla y bastiones alcanzarían una altura aproximada de 2,5 metros, distinguiéndose dos partes: el tramo inferior, compuesto por mampostería de pizarra de 1,5 metros de alzado, y el remate o zona superior, en torno a 1 metro de altura, construida mediante un tapial compuesto por arcilla y pequeñas lajas de pizarra. Actualmente, los muros sólo conservan un alzado de entre 0,20 y 0,70 metros.

Los lienzos de la muralla oscilan en anchura entre 1,5 y 2,5 metros, siendo las caras externas ligeramente ataludadas. Los bastiones son de forma circular o semicircular, variando en tamaño: bastión hueco oeste, con muros de 2 metros de anchura y 7 de diámetro en el eje mayor; bastión hueco norte, cuenta con muros de 1,5 metros de ancho y hasta 5,5 metros de diámetro, con un sistema de contrafuerte externo; bastión macizo este, de 6 metros de diámetro. Los bastiones huecos contaban con un espacio interno en el que se desarrollaban actividades cotidianas y domesticas, además de las tareas específicas de control del territorio.

Los espacios de hábitat y las distintas áreas de actividades domésticas se localizaban en el interior y exterior del recinto fortificado, registrándose diferentes tipos de estructuras de habitación y producción, con hogares y hornos. Existían dos tipos de viviendas: cabañas circulares con zócalos de mampostería de pizarra, localizadas en el interior del recinto y chozas de ramajes vegetales al exterior, que se correspondían con las distintas unidades domésticas que formaban el poblado. Las cabañas del interior, dispuestas junto a los paramentos del recinto, alcanzaban unos 3-3.5 metros de diámetro máximo y estaban formadas por paredes de ramaje vegetal que apoyaban en zócalos de piedra, recubiertos de arcilla y techumbre cónica de entramado vegetal, que descansaba sobre un poste central de madera anclado en un agujero excavado en el sustrato. En el espacio central se han localizado hogares delimitados por piedras para distintos usos, un horno de arcilla para manufactura de productos cerámicos, bancos de trabajo para el apoyo de los molinos de piedra para el procesamiento de los cereales y desarrollo de otras actividades, como la elaboración de instrumentos líticos y otros trabajos.

Según los excavadores, el asentamiento se organizaría en dos grandes espacios funcionales: por un lado el espacio exterior de la muralla y por otra el recinto interior. La zona exterior, abierta, formada básicamente por cabañas parcialmente excavadas en la roca y dotadas de hogares anejos, y la parte interior con cabañas más sólidas levantadas sobre zócalos de pizarra que se distribuían en torno a la cara interior de la muralla, ocupando los hogares el espacio central y abierto del poblado. Así pues, parece que en las cabañas del interior se procesarían los alimentos y para realizar actividades propias de una zona de habitación, más que para actividades productivas especializadas.

En superficie sólo se observan las estructuras defensivas de los sectores Norte y Sureste del recinto fortificado. El resto de las estructuras se encuentran bajo tierra, algunas porque han sido tapadas de manera preventiva, otras porque no se han excavado y otras porque han sido soterradas por procesos de sedimentación / colmatación.

El recinto fortificado, al estar parcialmente expuesto en superficie y carecer de medidas de conservación / consolidación efectivas, está sufriendo un progresivo deterioro, agravándose con el paso del tiempo las patologías, que podría acarrear efectos severos y destructivos sobre el sitio arqueológico. No obstante, las estructuras que están bajo tierra deben presentar un buen estado de conservación, ya que se preservan bajo una capa de tierra orgánica de unos 20 - 30 centímetros de espesor.

No obstante, las estructuras que están bajo tierra deben presentar un buen estado de conservación, ya que se preservan bajo una capa de tierra orgánica de unos 20 - 30 centímetros de espesor.